La colaboración masiva es uno de los fenómenos mundiales que se ha visto catalizado por el desarrollo de la tecnología y en particular por el desarrollo de la WEB 2.0. La idea es simple: en promedio, el resultado de un trabajo o predicción que haya sido desarrollado de manera colaborativa tiende a ser más exacto o eficiente que lo desarrollado por individuos inteligentes de manera aislada. Son dos los aspectos generales por analizar:
Primero, los cambios incubados en este fenómeno serán radicales. Es decir, lo creado por uno de los miembros de la comunidad con un objetivo determinado, podría ser utilizado por otro miembro como base para desarrollar un producto o una idea completamente distinta a la pensada por el creador original. Si consideramos que las comunidades no tendrán fronteras de raza, sexo o edad, entonces las ideas disruptivas tenderán también a ser bastante diversas.
Segundo, las predicciones podrán ser mucho más precisas. Así, James Surowiecki, en su libro Wisdom of the Crowds, relata un experimento interesante: si uno entra a una clase con un jarrón lleno de jellybeans y le piden a los alumnos que estimen el número de jellybeans en dicho jarrón, el promedio de las respuestas será más exacto que la mayoría de los resultados individuales. El argumento estriba en que no importa que las personas sean o no expertos sobre una materia en particular para establecer una predicción sobre la misma. Lo importante es que la suma de las predicciones de individuos descentralizados y diversos tenderá a ser altamente precisa.
En general, el poder de la colaboración masiva, es decir su exactitud y su capacidad de crear y reformular continuamente tendencias disruptivas, hace que este sea uno de los ejes principales para los futuros cambios sociales y económicos. Cambios que serán cada vez más veloces e inesperados.
(*) Titulo tomado de ‘Wisdom of the Crowds” de James Surowiecki
