
Barack Obama ha cambiado la manera de hacer política en los Estados Unidos y ha generado un precedente para el mundo entero. No solo es un candidato que se presenta como alguien pragmático y poco dogmático, sino que además es un extraordinario comunicador.
Hace algunos años una campaña política consistía en la recaudación de fondos financieros y en la elaboración de un diseño mediático a través de los canales tradicionales de comunicación: radio, televisión y prensa escrita.
En la actualidad este escenario ha cambiado y la estrategia mediática de Obama es un ejemplo de ello. Mientras que en el pasado los comerciales de televisión eran una piedra angular en cualquier campaña electoral, esta vez el grueso de la campaña mediática estuvo en You Tube (incluso tiene un canal), donde, por ejemplo, el video Yes We Can obtuvo más de 11 millones de entradas; mientras que antes un candidato buscaba levantar fondos para financiar su campaña con largas presentaciones ante familias y empresarios poderosos, Obama logró obtener el 48% del financiamiento para su campaña con aportes menores a los 200 dólares a través de internet. Además, mientras en el pasado el candidato podia llegar a grupos diversos, pero uno a la vez, Obama pudo tener discusiones simultáneas con distintas comunidades a través de la creación de cuentas en Facebook (y otras redes sociales). Ello le dio la posibilidad de difundir su mensaje a distintos públicos y le permitió medir los ánimos electorales con una segementación hecha de manera casí automática por dichas redes.
Creo que es difícil saber si Obama será un buen presidente (a veces siento que es casí una estrella de pop), pero es innegable que ha sido un muy buen candidato, un inteligente político y un extraordinario comunicador. No en vano ha llegado a la Casa Blanca habiendo derrotado a los Clinton y a MacCain, siendo de color y, además, siendo de origen musulman.
