Decidí ponerle a mi blog “Alea Jacta Est”. Lo medité. Primero lo descarté, busqué otros nombres más comprensibles, los descarté, busqué nombres lúdicos, los descarté también. Al inicio Alea Jacta Est fue sólo una cita sin contexto: ‘la suerte está echada’; luego una noche mientras leía en internet, me topé con una referencia de Plutarco en la que contaba cómo Julio Caesar, al cruzar el Rubicón, al norte de Italia, menciona estas palabras como símbolo de que a partir de ese momento él y su ejército habían cruzado el punto de no retorno. Sabía que algo inevitable habría de pasar: la guerra civil contra Pompeyo y el Senado (uno de los hitos de la historia de la humanidad).
Entonces, me gusto la idea: hace mucho ya pasamos el punto de no retorno y el mundo está cambiando profundamente a una velocidad nunca antes vista. Es muy difícil saber qué es lo que va a pasar en un futuro, incluso cercano, porque los cambios serán disruptivos. Este es un tema que me fascina y en el que paso mucho tiempo leyendo, así que creo haberme topado con información y fuentes suficientes como para crear este blog. Eso sí, he hecho el firme propósito de que ninguno de mis posts será más extenso de 300 palabras, primero, porque hoy nadie tiene tiempo de leer textos extensos; segundo, porque mi propósito es contar ideas de manera directa, para ello creo que 300 palabras son suficientes.
Para terminar, la cita de D.H. Lawrence la incluí porque me pareció apropiada: el mundo cambiará a causa de aquellos que sueñan con los ojos abiertos. Por favor, siéntanse libres de participar de estos sueños.
José Ignacio Pineda
