Este es el título que le da Gary Hamel a la
“Generación Facebook”, no porque necesariamente Facebook sea el próximo Web 3.0 o el siguiente paso en la evolución
del internet, sino porque representa una serie de nuevos valores de las redes sociales. Hamel, en su blog personal, menciona cómo dichos valores ganarán importancia en el tiempo y probablemente regirán nuestra sociedad y la de nuestras
instituciones en un futuro no muy lejano:
1. Las ideas compiten sin desventajas: Cualquier idea, por muy peligrosa o disruptiva que sea, podrá ganar importancia sobre la base de sus propios méritos, y no depender de la fuerza de su sponsor.
2. Lo que cuenta es tu contribución: Para publicar un blog, no
tienes que ser un periodista, para colgar un video en Youtube, no tienes que
ser un cineasta; es decir, no importa tu profesión sino el grado de
contribución que puedes brindar.
3. La jerarquías son naturales, no
vienen prescritas:
En la web, el respeto viene del poder
de las ideas y de las iniciativas de sus pares, no de una estructura
institucional en cascada que determina quién manda a quién.
4.
Para ser un líder tienes que
servir: En la web ningún líder tiene el poder de
mandar o sancionar. El liderazgo es el reflejo de la experiencia, el compromiso
y la capacidad de lograr que las cosas “sucedan”.
5.
Las tareas son escogidas, no
asignadas: Cada persona puede participar de las
comunidades que más le interesen y desarrollar aquellas actividades que más le
gusten o en las que mejor se pueda desenvolver.
6.
Los grupos son autogestionados: Cada persona decide con quién
juntarse, si acaso quieres evitar a alguien simplemente no lo aceptas en tu red
personal y absolutamente nadie te podrá obligar a hacer lo contrario.
7.
El financiamiento es atraído, no
direccionado: La
web es también un mercado en el que
la interacción de las personas es altamente compleja y en el que en muchas
ocasiones la información es bastante completa. En este sentido las inversiones
no son dirigidas por un “centro de planeamiento” al mejor estilo del comunismo
soviético, sino que las mejores ideas tendrán mejores oportunidades de atraer mayores montos de
inversión de millones de usuarios de la web.
8.
El poder se encuentra en
compartir la información, no en esconderla: Mientras más información compartas tendrás
más estatus y un mayor reconocimiento. Si no compartes la información que
conoces rápidamente, alguien más lo hará. Hay que recordar, que a diferencia de
hace unos años, tener la información no brinda un gran diferenciación, sino la
capacidad de utilizarla de formas creativas y generar un mayor valor agregado.
9. El conjunto de opiniones y decisiones son revisadas por los pares: En la web, la buenas ideas ganan rápidamente seguidores, y el Internet es
una excelente plataforma para congregar la “sabiduría de las masas” sea de
forma casual o de manera estructurada. Estás ideas disruptivas, peligrosas o
simplemente buenas, luego podrán desafiar los paradigmas del mundo “off line”.
10. Los usuarios tienen poder
de veto: Los
usuarios son miembros de una comunidad, y si bien uno puede crear una comunidad
no podrá gestionarla jamás en contra de los intereses de sus miembros. Así,
cada vez que haya una nueva política que amenace los intereses de los usuarios,
estos podrán vetarla.
11. El reconocimiento
intrínseco es el más valioso: La web es
una prueba viva de la importancia del reconocimiento intrínseco, sino veamos a
Wikipedia y a todos los creadores de código abierto. La remuneración económica
siempre es buena, pero también lo es el sentirse logrado.
12. Los hackers, son lo héroes:
Vivimos en una sociedad en la que los
disruptivos, aquellos revoltosos que se salen de los estándares establecidos al
interior de las instituciones son vistos casi como criminales. En el caso de la
web ellos son los héroes, los que confrontan los viejos
paradigmas y crean nuevas formas de ver el mundo.
Además, de estos cambios creo que habrá otro muy importante y que no ha sido listado por Hamel: el derecho de propiedad será un concepto difuso. Cada vez más, será difícil determinar la procedencia de un producto determinado, un ejemplo de ello es el siguiente video que es recurrentemente utilizado para mostrar cómo se puede elaborar un producto bastante bueno sobre la base de la creación de terceros.

